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16 de diciembre de 2013

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Alguien comenta:

Tuve hoy una amable conversación con un pastor de Canadá. Respecto de algunas zonas grises en nuestro estudio de las Escrituras, me leyó este pasaje:

"Como en todas las iglesias de los santos, 34 vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les es permitido hablar, sino que deben estar sujetas, como también la Ley lo dice. 35 Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos, porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación."

Siempre entendí este pasaje como refiriéndose sólo a circunstancias de la iglesia de Corinto. Pero ahora noto que los pasajes destacados contradicen esa interpretación. El tema de la ordenación de la Mujer nos parece ahora muy claro. La manera como ellos explican los pasajes bíblicos parece infantil y sin sentido. Pero para aceptar la ordenación de la mujer es necesario interpretar las palabras de Pablo en forma relativa, aún cuando afirma "como también la ley lo dice." Y esto puede ser un punto de apoyo para los que están a favor de la ordenación de la mujer  para mal interpretar otras escrituras.
Creo que las Escrituras son inspiradas por el Espíritu Santo. Pero no puedo dejar de ver que el Omnisapiente ha dejado algunos ganchos donde los dudosos puedan colgar sus dudas.



Un pastor responde:

El problema con aplicar este pasaje a la ordenación de la mujer es doble. Por un lado, es sencillamente imposible aplicar el "callar" de las mujeres en la congregación en forma absoluta, como parece querer, porque Pablo habla en la misma epístola de las mujeres que oran o profetizan y que deben cubrir su cabeza (1 Co 11:3). Obviamente no está pidiendo que las mujeres se cubran la cabeza al orar o profetizar en su propia casa, donde no puede ser indecoroso que el cabello esté al descubierto.  Tampoco es posible orar o profetizar públicamente sin hablar.  Lo que "la Ley" (pentateucal) dice no es que las mujeres deben callar en las congregaciones, sino que deben estar sujetas (Gen 3:16): nótese que las palabras de Pablo son "sujetas como también la Ley lo dice" en el pasaje que se cita (1 Cor 14:34). 

Por otro lado, si bien el callar de las mujeres podría lógicamente implicar que no son aptas para ser ordenadas al ministerio, no es lógico que esa sea la única consecuencia que se extraiga del pasaje cuando este no menciona ordenación ni ministerio. En la Edad Media se usó este pasaje para prohibir a las mujeres cantar himnos en la iglesia, ya que cantar no es callar en la iglesia.  Si realmente queremos tomarlo en forma absoluta, tendríamos que volver a imponer esa norma. Pero los que apelan a este pasaje no quieren que las mujeres callen en la iglesia; solo quieren que no sea ordenada. Es decir, usan un argumento en el que no creen. 

Un principio básico de interpretación es que debemos comparar una escritura con otra. Hay distintas formas en que se puede armonizar 11:3 con 14:34. Una es recordar que *lalein en ekklesia* es literalmente "hablar en asamblea". La otra es notar que las "mujeres" que quisieran "hablar en asamblea" deben en cambio "preguntar a sus propios maridos" (v. 35); es decir, una mujer casada debe permitir que sea su marido el que "hable en asamblea". Daría la impresión que "hablar" aquí es participar de una discusión, y si una mujer tiene a su marido presente en la asamblea, Pablo quiere que sea él quien emita su opinión. En cambio, orar en público o profetizar (=predicar; ver 14:24, 31) no es cuestión de iniciativa personal: el director del culto es quien debe llamar a alguien a guiar a la congregación en oración o a predicar.  Pablo quiere que una mujer casada honre a su marido y no se arriesgue a contradecirlo públicamente, pero por otro lado quiere que se dé también a la mujer su lugar en el culto guiando a la congregación con sus palabras. Esto no es hacer un argumento cultural, sino aceptar que la Escritura tiene unidad y no se contradice.

2 comentarios:

  1. Creo que el contexto cultural aquí es la calve. Hubo mujeres fieles seguidoras de Dios a lo largo de la historia. Pablo mismo algunos pasajes anteriores declaró que las mujeres pueden profetizar. realicé una investigación respecto al tema. Lo que puedo compartir con ustedes apreciados colegas es que poco antes de la edad media cuando se reunían para enseñar la Palabra de Dios, se reunían solo los hombres, las mujeres no podían entrar a la iglesia por su cultura. y de paso no se reunían en iglesias como las que nosotros conocemos, eran salones sostenidos por columnas, estaban al aire libre... las paredes para no permitir entrar a las mujeres eran una especia de tela o malla de alambre donde todas las mujeres estaban a sus alrededores queriendo ver lo que hacían y escuchar lo que hablaban... Cuando el cristianismo llega con mas fuerza, les es permitido participar a las mujeres de los cultos, para este tiempo aunque les es permitido participar no se pueden sentar juntos. ellas se sientas en un lado y ellos en otro. cuando el instructor esta enseñando la Palabra algunas mujeres no entienden y desde su lugar le gritan a su marido para preguntar o para que les expliquen lo que se esta enseñando, lo que causaba un alboroto y un escándalo tremendo. y es en este contexto que Pablo escribió que las mujeres callen en las iglesias, si quieren aprender, que pregunten a sus maridos en casa, porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación... gracias Amigos, hermanos y Colegas.

    Ptr. Alonso Lozano Lozano

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  2. Disculpen algunos errores de ortografía. gracias.

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